Las primeras horas
Las primeras horas luego del nacimiento son muy importantes para el despegue de tu relación de amamantamiento, ya que los reflejos de enraizamiento y succión están especialmente pronunciados en ese momento. La mejor manera de comenzar esta relación si el bebé se ubica desnudo en la panza de la mamá después del parto, y se queda ahí hasta que succione el pecho. A veces los bebés se mueven hacia el pecho por sí solos y se alimentan sin ayuda de nadie.
Cuando llega la leche
La leche llega gradualmente entre el segundo y cuarto día luego del nacimiento (a veces en el sexto o séptimo día también, y no antes del décimo o catorceavo día en mujeres con bebés prematuros), marcando el cambio de primera leche a leche materna madura. Los pechos se ponen más cálidos, grandes y llenos. La cantidad de leche aumenta. Este proceso usualmente viene acompañado de inflamación de las glándulas internas, lo que hace que los pechos estén duros y doloridos. Es posible prevenir la inflamación de las glándulas del pecho amamantando frecuentemente desde el nacimiento en adelante, y dando a tu pecho masajes cortos y suaves. Si a pesar de esto sientes dolor cuando llega la leche, aquí hay otros métodos que pueden ayudar y hacer que sea más fácil el agarre de tu bebé.
Algunos tips:
.-Vacíe regularmente cada pecho posicionando al bebé en su pecho frecuentemente, o extrayendo, ej: con un sacaleches eléctrico.
.-Una breve sesión de extracción antes de dar papa puede liberar tensión para que el bebé pueda agarrar el pezón más fácilmente.
.-Si la región areolar está muy hinchada, ablandar a través de presión inversa podría ayudar; esto significa presionar suavemente hacia adentro alrededor del pezón, con dirección a las costillas, con la punta de tus dedos.
.-Compresas frías después de la lactancia materna (usando el Temperature Pack, por ejemplo), puede ayudar.
Fuente: Motherna.cl